Fiebre en los niños, alarma en los padres

Es cierto que la aparición de un episodio de fiebre en los niños, enciende las alarmas en los padres. Pero a veces, la falta de información hace que esa pequeña alarma se convierta en motivo de ansiedad por una preocupación poco fundamentada. Por tanto, su reacción inmediata es acudir a la emergencia hospitalaria.

En términos generales, la presencia de fiebre es indicativo de “algo no está bien”. Pero, también debemos estar conscientes e informados de que se trata de un proceso natural del organismo. Es la respuesta de nuestro sistema inmunológico, como mecanismo de defensa ante ataques bacterianos o virales. Por lo que no siempre debemos considerarla una urgencia.

Fiebre – Fobia

Obviamente, debemos prestar atención a la fiebre. Pero, existen creencias erradas sobre qué es la fiebre, por qué se origina, sus beneficios, peligros potenciales y cómo manejarla. Esto ha llevado a los padres a sentir un miedo exagerado y paralizante frente a ella.

Situación ésta que se conoce en la literatura pediátrica como “Fiebre-Fobia”. Término introducido por el pediatra Barton D. Schmitt en el año 1980. Hace referencia a ese miedo injustificado que sienten los padres ante la fiebre que presentan sus niños.

Los orígenes de este temor excesivo se remontan a épocas pasadas. Antiguamente, las consecuencias de alguna enfermedad no se le atribuían al foco infeccioso causante de la misma. En cambio, se consideraban como “secuelas de la fiebre”.

¿Enemiga o aliada?

Sabemos que la fiebre constituye la respuesta primaria de nuestro sistema de defensa. Con él, nuestro organismo enfrenta los virus y bacterias que nos atacan.

Es la primera alarma que se dispara para indicarnos que nuestro organismo está iniciando una batalla. El objetivo de padres y pediatras no debe ser bajar la fiebre, sino encontrar el origen que la produce. Ella nos mantendrá informados de la lucha interna que se está llevando a cabo.

Es por ello que, la Asociación Española de Pediatría recomienda que la veamos como una “aliada”. Nos recuerda que es una reacción normal del cuerpo para avisarnos que ya se activó el “componente de vanguardia”.

Aunque lo pongamos en duda, la fiebre tiene sus beneficios. Se ha demostrado que entre 38,5 y 39,5ºC, la fiebre es capaz de:

  • Incrementar las funciones de defensa del organismo.
  • Desciende la circulación del hierro y del zinc, necesarios en el metabolismo bacteriano, lo que limita la replicación de bacterias en el organismo
  • Previene la replicación de los virus dentro de las células infectadas
  • Potencia la acción de los antibióticos

Por tanto, papitos, no veamos a la fiebre como el monstruo que ataca a nuestros niños. Por el contrario, es nuestra amiga, que nos avisa y sale a defenderlo cuando lo atacan los virus y las bacterias.

Fiebre interna, ¿mito o realidad?

En algunas ocasiones, al tocar la frente o las manos del bebé, podemos sentirlo caliente e inmediatamente tenemos la sensación de que tiene fiebre. Sólo el hecho de sentirlos calientes, puede hacer presumir a la mamá que su niño está presentando “fiebre interna”. Esto puede conllevar, incluso, al suministro de algún medicamento con la intención de “bajarle la fiebre”.

La medición al tacto resulta totalmente subjetiva. Ésta varía de acuerdo a la parte del cuerpo que se evalúe. Puede estar en respuesta a factores climáticos y ambientales. Por tanto, la temperatura corporal se mide en la totalidad organismo. No podemos considerar una temperatura por dentro y otra por fuera.

“Sospechamos” que el bebé puede tener fiebre, lo mejor es tomar el termómetro y medir la temperatura. A no ser que el termómetro te lo indique, tu bebé no tiene fiebre. Por tanto, la llamada “fiebre interna”, es un mito.

¿Cómo tomar la temperatura y saber cuándo hay fiebre?

Tenemos tres lugares en el cuerpo a través de los cuales se recomienda hacer las mediciones de temperatura: El ano, la boca o la axila. A través de ellos podemos determinar la presencia de fiebre en todo nuestro organismo.

 Una vez colocado el termómetro en la posición seleccionada, debemos esperar un pequeño lapso de tiempo antes de retirarlo. De esta manera, el equipo utilizado habrá captado la temperatura con mayor precisión y podrá darnos una lectura acertada.

Si se desea tomar la temperatura rectal, se recomienda esperar 1 minuto antes de hacer la lectura.

Al tomar la temperatura en la boca, el termómetro debe permanecer debajo de la lengua, por lo menos, durante 2 minutos.

En el caso de la axila, se requiere que el termómetro se mantenga sostenido en esta zona, por un mínimo de 3 minutos.

Aquí les dejo los indicadores de la Academia Americana de Pediatría para identificar la fiebre de acuerdo al lugar donde hayas hecho la medición:

  • Cuando mides temperatura en el recto, habrá fiebre si ésta es mayor a 38 ºC.
  • Si mides temperatura en la boca,hay fiebre cuando es mayor a 37,8 ºC.
  • En caso de medir la temperatura en la axila, el indicativo de fiebre es a partir de 37,2 ºC.

¿Qué hacer?

Ante los primeros signos de fiebre en el niño, SE RECOMIENDA a los padres y cuidadores:

  • Mantener la calma, sabiendo que es un mecanismo de defensa de nuestro organismo contra las infecciones que, en su mayoría, son leves (otitis, faringitis, catarros)
  • Ofrecer más líquidos al niño.
  • Mantenerlo en un lugar fresco con buena circulación de aire.
  • Estar alerta al estado general del niño y su actividad, ya que la fiebre sola no indica gravedad de la situación.
  • Vigilar la aparición de otros síntomas como manchas en la piel, decaimiento, rigidez del cuello, irritabilidad, llanto excesivo, vómito, diarrea, dificultad para respirar, orina escasa, lengua seca, ojos hundidos, poca saliva.

¿Qué NO hacer?

Algunas prácticas comunes de los padres y cuidadores ante un estado febril, que NO SON RECOMENDABLES

  • Aplicar paños fríos sobre la piel o bañar del niño, puede incluso incrementar la temperatura al producirse una vasoconstricción cutánea.
  • Agregar alcohol sobre la piel o agregarla al agua para el baño, resulta peligrosa y con riesgo de intoxicación para el niño.
  • Desnudar a los niños o no abrigarlos
  • Alternar varios medicamentos antitérmicos, generando efectos adversos en la salud del niño
  • Colocar supositorios o enemas fríos
  • Acudir a la emergencia hospitalaria ante el primer síntoma de fiebre (menos de 6 horas de evolución), ya que seguramente su exploración médica resultará normal, generando mayor inquietud en los padres.

ATENCIÓN EN ESTOS CASOS

  • Cuando son niños menores de 3 meses, la aparición de fiebre es motivo de consulta urgente.

Ahora que ya sabes un poco más sobre la tan temida fiebre, cuando ésta aparezca, actuarás sobre la base de la información y no de la desesperación.

Imagen de encabezado: Pexels

Resumen
Fiebre en los niños, alarma en los padres
Nombre del artículo
Fiebre en los niños, alarma en los padres
Descripción
¿Tienes fiebre - fobia? Conoce por qué, más que enemiga, es tu aliada. Qué hacer y Qué NO hacer en caso de que tu niño tenga fiebre
Autor
Publisher Name
Tipspediatricos
Publisher Logo
Comparte en tus redes
Andrea Cardozo

About Andrea Cardozo

Pediatra - Puericultor Especialista en Lactancia Materna Experta en Alimentación Complementaria