¿Te has preguntado qué es un Brote de Crecimiento?
Acá te lo explico de una manera sencilla.
Los bebés crecen alrededor de 25 centímetros en su primer año fuera del útero, siendo el crecimiento más rápido en toda su vida. Obviamente, es un proceso constante durante este año. Sin embargo, existen, particularmente, tres momentos en ese año en los que se identifican algunos cambios, que se conocen como brotes de crecimiento.

Los mismos están asociados a la modificación en los patrones de demanda de su lechita. Pero, como todavía no habla, sus deseos se manifiestan de diferentes maneras. Mayor exigencia de tomas al día, modificación de sus horas de sueño, llanto, irritabilidad, deseos de estar en brazos constantemente, intranquilidad mientras mama, entre otros.
Esta modificación de los patrones está dirigida, básicamente, a una mayor demanda, por exigencia en su crecimiento. Mayor actividad física y desarrollo de sus sentidos, requiere una mayor demanda calórica.
¿Cuándo podemos estar en presencia de un brote de crecimiento?
Generalmente, estos brotes se producen entre los 17 y 20 días de vida, entre las semanas 6 y 7, y a los 3 meses. Pero esto no es un esquema obligatorio. Hay bebés que se adaptan a estos cambios de manera natural, sin que haya síntomas relevantes en su comportamiento.
También pueden darse Falsos Brotes de Crecimiento. Estos no están asociados a cambios en demanda de leche sino a cambios en las fases del sueño del bebé. De estos hablaremos más adelante, por ahora, nos centraremos en los brotes vinculados a la lactancia materna.
Primer Brote
En los días 17 al 20 luego del nacimiento, el bebé requiere más alimento para crecer, por lo que aumenta la demanda de sus tomas. Este aumento en la frecuencia de demanda puede confundir a las mamás. “No me sale suficiente leche y por eso no queda satisfecho”, “mi leche no es buena y queda con hambre, por eso pide más seguido”.. … Tranquilas, la naturaleza es sabia, este incremento en la demanda durará sólo 2 ó 3 días. Tiempo suficiente para que las glándulas mamarias reciban un mayor estímulo y, en consecuencia, produzcan más lechita, adaptándose a las nuevas exigencias. Pasados estos días, la demanda vuelve a su curso normal ya que el bebé recibirá mayor cantidad en cada toma.
Segundo Brote
Entre las semanas 6 y 7, se producen dos cambios importantes, en el bebé y la mamá. El bebé tiene más movimiento y un mayor desgaste físico, por lo que nuevamente necesita incrementar su ingesta de nutrientes para su crecimiento. Aumenta la frecuencia de las tomas, dando un nuevo estímulo a la glándula mamaria y ésta produce la nueva cantidad requerida.
Sin embargo, en este mismo momento, 6 – 7 semanas luego del parto, se producen cambios en la composición de la leche materna. Ésta se torna un poco más salada, lo que puede generar rechazo en el bebé al recibir su alimento con un sabor un tanto diferente. Este rechazo puede verse reflejado en llanto durante la toma, tirones al pecho mientras mama, arqueo de su espalda, tensión de sus piernas. El ajuste a esta nueva situación también durará unos días, luego regresará la normalidad.
Tercer Brote
A los 3 meses, la situación se torna un poco más compleja y tarda aproximadamente un mes en retornar la normalidad. Los pechos comienzan a producir leche a demanda. Ya no permanecen llenos, sino que deben ser estimulados mediante la succión del bebé, para iniciar el proceso de producción. Una vez que el bebé comienza a succionar, pasan cerca de 2 minutos para que salga la lechita. No estaba acostumbrado a esta situación y le molesta este tiempo de espera, mostrando su descontento con cambios de conducta.
El bebé llora porque succiona y su alimento no sale inmediatamente, como lo hacía antes. Disminuye el número de veces que demanda pecho durante el día y, al realizar la toma, se pega sólo por unos minutos. Se distrae con mayor facilidad durante la toma, puesto que sus sentidos están más desarrollados y cualquier movimiento o ruido cercano, llama su atención. En las noches, que está más tranquilo y con menos distracción, puede pedir pecho con más frecuencia.
En paralelo, la mamá siente los pechos más flácidos y piensa que ya no está produciendo “tanta leche como antes”. Disminuyen las deposiciones del bebé y el ritmo en que ha venido ganando peso. Si las mamitas no están bien informadas sobre este proceso, pueden llegar a pensar que el bebé no está bien alimentado.
Una interpretación errada de estas señales, induce a incorporar leche de fórmula para “mejorar” la alimentación del bebé, terminando por abandonar la lactancia materna. Por favor, no cometan ese error. Recuerden que todas las mamás están en capacidad de producir la leche que su hijo necesita y cubrir sus requerimientos nutricionales.
¿Qué hacer ante esta situación?
- Ante todo, no pongas en duda tu capacidad de amamantar.
- La siguiente recomendación, sin duda, es tranquilizarse y tener paciencia. El estar informada sobre esos procesos, te ayudará a asumirlo como es, una fase de transición en el crecimiento del bebé. Algunas veces a estos brotes los llaman “crisis de crecimiento”, creo que porque es mamá quien entra en “crisis”.
- Dale de mamar a tu bebé cuando él te lo pida, a su libre demanda. En el primer brote esta demanda “excesiva” dura 2 ó 3 días para acoplarse.
- En el segundo brote, no fuerces al bebé para que coma cuando tú quieras o cuando consideres que “es la hora de comer”. Recuerda que está probando un nuevo sabor en la leche y esto puede hacer que cambie un poco su rutina de demanda.
- De preferencia, siempre busca un lugar tranquilo para amamantarlo, donde no haya muchos elementos de distracción. Ambos estarán más relajados y disfrutarán ese momento de alimentación.
- No esperes a que el bebé te pida alimento mediante el llanto, sobre todo cuando está pasando por el tercer brote de crecimiento. Ahí ya estará impaciente, querrá comer de inmediato y te hará saber que no le agrada esperar un tiempo más luego de agarrarse al pecho.
- Mantener la lactancia materna a demanda, es la mejor manera de superar los cambios durante los brotes de crecimiento. Siempre, la frecuencia y duración de las tomas las establecerá el bebé.
- Recuerda, siempre habrá solución. Busca asesoramiento profesional con un especialista en lactancia materna
¿Te resultó útil?, compártelo en tus redes sociales, otras mamitas también podrán beneficiarse de esta importante información.
Imagen: Pexels


